Páginas

lunes, enero 02, 2012

Llega la lluvia de estrellas de las Cuadrántidas

Los primeros días del recién llegado 2012 traen consigo una de las mejores lluvias de meteoros de todo el año, las Cuadrántidas; una lluvia que según textos de astronomía posee una tasa horaria que varía entre 60 y 200 meteoros visibles, claro está, en condiciones ideales. Sin embargo, algunos astrónomos aficionados del hemisferio boreal nunca han observado la luminosa traza de una Cuadrántida en su vida; ¿cómo puede ser esto? pues bien, la observación de esta lluvia conlleva dos inconvenientes: primero, la duración de la misma es breve y el pico de la actividad usualmente dura unas pocas horas (de dos a cuatro horas, rara vez unas 14 horas), lo que nos deja entrever que, si el máximo no cae entre la medianoche y el amanecer para nuestra región del globo sencillamente nos perdemos el espectáculo.
El segundo inconveniente es que lluvia de las Cuadrántidas ocurre en pleno invierno boreal (la época más fría del año), y las observaciones como siempre se realizan bajo un cielo despejado y desde un lugar descampado ‒justo en las horas más frías de la noche‒; además de eso, si se está acostado e inmóvil en una silla reclinable o en el suelo, el cuerpo no estará generando mucho calor corporal, por lo cual se está propenso a declinar la observación debido a las bajas temperaturas.

Éste fue el único meteoro Cuadrántida que el observador Mike Hankey de Maryland capturó en 10 horas de fotografía durante la noche del 3-4 de enero de 2011,  pero fue una traza que dejó una difusa estela de humo. Haga clic aquí para ver más. © Mike Hankey - 2011.
Predicciones:
Para este año, se calcula que el máximo de las Cuadrántidas ocurrirá alrededor de las 7:20 Tiempo Universal (UT) del próximo 04 de enero, y la misma ofrecerá aproximadamente unos 120 meteoros por hora (esto puede variar) y favorecerá a los observadores de América del Norte. Además la Luna, con una fase gibosa, se ocultará cerca de las 2 AM (hora local), dejando así el cielo totalmente oscuro hasta horas del amanecer. Los observadores ubicados hacia el Este de América del Norte y extremo Oeste de Europa, deberán estar atentos para registrar qué sucede, ‒si la hora predicha del máximo es correcta‒, ya que el modelado de la corriente de meteoroides es cosa difícil.


Observación y registro:
Observar meteoros es especialmente divertido, si usted o un grupo de observadores toman notas de los meteoros y a la vez realizan un conteo, pero recuerde que los mismos deberán ser individuales y es especialmente recomendable usar los métodos estandarizados de reporte de la Organización Internacional de Meteoros (IMO) [Lea cómo -en inglés-]. Si utiliza una grabadora de voz para llevar las notas, practique su manejo de antemano, así podrá trabajar sin problemas en total oscuridad y con las manos enguantadas. También podrá llevar a cabo su registro mediante papel y lápiz, para lo cual puede iluminarse con una pequeña linterna con una tenue luz roja para no afectar su adaptación a la oscuridad. Recuerde, dichas notas no necesitan ser bonitas, pero sí lo suficientemente legibles como para entenderlas luego.
Asegúrese también que puede visualizar su reloj para marcar los intervalos de tiempo cada media hora, conteos por separado, así como las pausas de descanso.
El radiante de las Cuadrántidas está ubicado justo en la parte Norte de la constelación del Boyero (Böotes) en las siguientes coordenadas: A.R 230°, Dec +49°. Recuerde que, mientras más alto esté el radiante con respecto al horizonte, más meteoros podrán apreciarse por todo el cielo.
Un fenómeno interesante y curioso a la vez es, que los meteoros que llegan al final del máximo de la lluvia de las Cuadrántidas tienden a ser más brillante que los primeros.
La lluvia de las Cuadrántidas ha estado activa desde el pasado 28 de diciembre y se prevé que lo estará hasta el próximo 12 de enero; durante ya varios años se ha estado reportado dicha actividad menor, de hasta una semana antes y después de la fecha del máximo.
Al igual que la lluvia de meteoros de las Gemínidas que ocurre todos los años a mediados de diciembre, las Cuadrántidas se originan de un asteroide y no de un cometa. El asteroide asociado a esta lluvia es conocido como el 2003 EH1. Estudios dinámicos sugieren que dicho asteroide puede ser un pedazo muerto de un antiguo cometa que se fragmentó hace ya varios siglos, y que los meteoros pertenecientes a esta lluvia son los restos de esta fragmentación.

Una breve reseña histórica
La constelación Quadrans Muralis, (Cuadrante Mural) representaba a un antiguo dispositivo utilizado para medir a simple vista las posiciones de los objetos celestes, y fue añadida por el astrónomo francés Joseph Jérôme de Lalande en el año 1795. La constelación del Cuadrante era todavía ampliamente reconocida cuando la lluvia de meteoros de las Cuadrántidas (de allí su nombre) fue identificada por primera vez en 1825, pero esta terminó desapareciendo junto con otras cuando la Unión Astronómica Internacional (UAI) creó la oficial y actual lista de 88 constelaciones (y redefinió sus fronteras) en 1930.


Autor: Rómulo Liporaci

Fuentes consultadas:
Agrupación Astronómica Gran Canaria (AAGC)
International Meteor Organization (IMO)
Sky & Telescope
Wikipedia [en Español][en Italiano][en Inglés]

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.