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jueves, febrero 09, 2012

Dos Nuevas Lunas para Júpiter

Arriba están las imágenes del descubrimiento de S/2011 J2 una de las más recientes lunas de Júpiter. Este objeto es débil y no tenemos mucha información visual, pero la luna fue descubierta usando el telescopio óptico Magallanes el 27 de septiembre de 2011. Usted puede ver el movimiento del satélite sobre los 40 minutos entre las dos exposiciones, mientras que el fondo de estrellas las galaxias no se mueven.  Júpiter está cerca de 0.5 grados de distancia de la parte inferior de estas imágenes. Imágenes cortesía de Scott Sheppard.

Avances en tecnología han llevado al descubrimiento de nuevos planetas fuera de nuestro Sistema Solar, y ahora incluso nuevas lunas en nuestro propio patio trasero.

El pasado septiembre, dos satélites ‒los más pequeños jamás descubiertos‒ fueron hallados orbitando a Júpiter.

Eso eleva el número de lunas a 67, dijo Scott Sheppard de la Institución Carnegie de Washington a Universe Today. Las lunas, ‒cada una de alrededor de 1 kilómetro de tamaño‒ están muy distantes de Júpiter. Les toma 580 y 726 días a los pequeños satélites orbitar alrededor del gigante gaseoso.

El descubrimiento podría llevarnos un paso más cerca a la comprensión de la formación y evolución de nuestro Sistema Solar. Al menos esa es la esperanza de Sheppard, quien trabaja en el departamento de la institución de Magnetismo Terrestre. Fue Sheppard quien inicialmente con ayuda del enorme telescopio Magallanes en Las Campanas, Chile, observó las lunas.

"Los nuevos satélites son parte del enjambre exterior retrógrado de objetos alrededor de Júpiter. Es probable que haya cerca de 100 satélites de este tamaño alrededor de Júpiter", dijo Sheppard, explicando que Magallanes ha hecho más fácil detectar objetos más allá de la Tierra. "Hasta la última década, no había la tecnología para descubrir estas cosas debido a que son muy pequeños y muy débiles".

Las dos pequeñas e irregulares lunas son llamadas S/2011 J1 y S/2011 J2. Afortunadamente, esos nombres no son los definitivos. Una vez confirmados oficialmente (Sheppard espera que suceda este año), tendrá la oportunidad de nombrar a cada uno. Sin embargo, Sheppard no puede escoger cualquier nombre. Los nombres, de acuerdo con la Unión Astronómica Internacional, deben estar relacionados con Júpiter o Zeus, las figuras mitológicas romanas y griegas que sirvieron como el rey de los dioses.

Quizá por eso Sheppard aún no ha pensado en ningún nombre para las próximas a formar parte de la lista de lunas de Júpiter. ¿Hay algunos nombres que ya no hayan sido elegidos? Europa, Tebe, Ío, Calisto, Sinope, Ganímedes...

Los requisitos de nombrado definitivamente necesitarán cambiar porque, como Sheppard explica, hay muchas más lunas por descubrir alrededor de algunos de nuestros otros gigantes gaseosos.

"Hay una cantidad similar de objetos orbitando Saturno y Neptuno, que están más distantes del Sol", dijo Sheppard, citando un estudio del cielo conducido por la institución Carnegie de Washington en la década de 2000. "Si grandes telescopios son construidos en el futuro, seremos capaces de descubrir más de estos objetos y averiguar cómo son", dijo Sheppard.

Y encontrando más de estos pequeños, distantes e irregulares satélites es una clave para entender nuestro pasado.

He aquí por qué: se cree que los satélites irregulares han sido capturados por sus respectivos planetas debido a que estas lunas típicamente orbitan en la dirección opuesta a la rotación del planeta, y, también tienen órbitas muy excéntricas e inclinadas.

Esos tipos de lunas difieren de los satélites regulares, los que se cree se formaron del los mismos materiales que comprenden al planeta. Esto es porque las lunas tienden a tener órbitas casi circulares y orbitan sus respectivos planetas en la misma dirección que rota el planeta.

Un planeta puede capturar un objeto temporalmente, por ejemplo el Shoemaker-Levy 9, pero en la actualidad, "un planeta no tiene mecanismos eficientes conocidos para capturar satélites permanentemente. Por lo tanto, la captura del satélite externo debe haber ocurrido cerca del momento de formación del planeta, cuando el Sistema Solar no estaba organizado como es ahora", dijo Sheppard.

"La historia orbital de un satélite puede ser muy compleja... pero la comprensión de dónde vino un satélite puede decirnos sobre la formación y evolución de nuestro Sistema Solar".

Haga clic aquí para conocer más sobre el Departamento de la Institución Carnegie de Magnetismo Terrestre. Para más información sobre las lunas de Júpiter, vaya a la página de satélites de Júpiter de Scott Sheppard.


Autor: Lillian Ortiz
Fuente: Universe Today
Visto [aquí]

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